"Estoy a favor de los derechos de los animales al igual que de los derechos humanos. Es la única manera de ser un humano completo".

- Abraham Lincoln


En algún lugar, bajo la lluvia, siempre habrá un perro abandonado que me impedirá ser feliz.

miércoles, 9 de marzo de 2011

RABIA CANINA

La rabia canina es una enfermedad que está presente en todos los continentes y es causada por el virus de la familia Rhabdoviridae.
Si bien, todos los mamíferos pueden infectarse, los perros son los principales medios de transmisión. Los únicos lugares donde no hay incidencia de rabia son Australia, las islas británicas y la Antártida.
Es considerada una enfermedad mortal por lo cual todos los países deben tomar medidas para prevenirla.
El principal medio de transmisión es mediante la saliva de un animal infectado, esto se da especialmente por una mordida aunque existe documentación que puede llegar a transmitirse por medio de partículas del aire (aunque esto último se ha visto únicamente en cuevas donde habitan muchos murciélagos infectados).
Los síntomas varían dependiendo de la especie aunque abarca tres fases características:
-      Fase Prodrómica: presenta conductas aprehensivas, nerviosismo, ansiedad y aislamiento. Los perros amigables pueden volverse agresivos y viceversa. Esta fase dura entre 2 y 3 días.
-      Fase Furiosa: aunque no siempre se presenta, pero cuando lo hace se la conoce como rabia furiosa. Aquí el animalito demuestra irritabilidad e hipersensibilidad a estímulos visuales y auditivos. El perro parece no descansar y pasa en alerta la mayor parte del tiempo; muerde todo lo que encuentra, finalmente tiene convulsiones y eventualmente muere. Esta fase puede durar entre 1 y 7 días en los perros.
-      Fase Paralística: a esta fase se la conoce como rabia muda y tampoco se presenta en todos los casos. Aquí el perro tiene parálisis de los músculos del la cabeza y el cuello es por eso que al no poder tragar, saliva constantemente. Por último la parálisis afecta el diafragma y el perro muere por insuficiencia respiratoria.
Todos estos síntomas suelen aparecer en los animales entre 3 y 8 semanas después del contagio aunque se han reportado casos de 6 meses de incubación. En el caso de los humanos, los síntomas pueden tardar en aparecer entre 3 y 6 semanas o incluso más.
La manera más segura de determinar que efectivamente el perro padece rabia, es mediante un análisis del tejido nervioso del cerebro por lo que inevitablemente el perro tiene que estar muerto.
Ahora bien, no existe un tratamiento para la rabia una vez que se han presentado los síntomas, y de ser así, estaría condenado a muerte. No obstante, existen vacunas que ayudan a prevenir la enfermedad. Estas vacunas – en el caso de los perros – deben ser suministradas cuando son cachorros. Dependiendo la incidencia en el lugar, existen vacunas para un año, dos años o lo que el veterinario recomiende.
Con respecto a los seres humanos, también existen vacunas preventivas que reducen significativamente el riesgo de contagio.
Si usted ha sido mordido por un perro u otro animal, lave bien la herida con agua y jabón y diríjase inmediatamente a un centro de salud; ahí recibirá una serie de vacunas antes de que se presenten los síntomas.
En el Ecuador, la incidencia de casos de rabia se encuentra actualmente controlada gracias al Programa Nacional de Control de la Rabia en Ecuador. La mayor incidencia de casos se produjo en el año 1996 en donde de 65 fallecimientos humanos se redujo a 2 en el 2001. A partir del 2002 hasta el momento no se han reportado casos de rabia. Lo mismo sucede en el caso de rabia canina en donde se ha mantenido una conducta decreciente de 1175 casos registrados en 1996 a 175 en el 2001, 26 en el 2002 y 12 para diciembre del 2003.


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