"Estoy a favor de los derechos de los animales al igual que de los derechos humanos. Es la única manera de ser un humano completo".

- Abraham Lincoln


En algún lugar, bajo la lluvia, siempre habrá un perro abandonado que me impedirá ser feliz.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Y AHORA QUE HACEMOS CON 11 CACHORROS

Hace aproximadamente tres años, cometí el gran error de enamorarme de una perrita de dos meses de raza “Golden”, sin importarme nada pagué por ella y me la llevé a la casa donde tenía a Dante (el macho) y creía que sería la pareja ideal.

Y así fue un año después Dante y Sol tuvieron 11 cachorritos. Esa mañana, notamos  que Sol raspaba dentro de su casa y sabíamos que se trataba de un comportamiento poco usual por lo que llegamos fácilmente a la conclusión que estaban por nacer los cachorros. Esa misma mañana estábamos con invitados en casa (amigos de mis hijos que se habían quedado a dormir). Cerca del medio día, vinieron a recogerlos y cuando mi marido salió al jardín a despedirse de ellos, escuchó que a lo lejos alguien se quejaba, buscó por todos lados y de pronto uno de los cachorritos se encontraba botado en la mitad del jardín expuesto al frío, a los demás perros adultos que tengo en mi casa o a cualquier rata de campo que se le ocurriera pasar por ahí.

Automáticamente mientras él lo levantaba yo corrí donde estaba Sol y la metí en un cuarto que da al jardín. Uno a uno fueron naciendo los cachorros, mientras iban saliendo, yo ayudaba a Sol a sacarlos de la bolsa que los recubre y se los entregaba a mi marido que tenía una toalla con la cual los limpiaba y les daba calor. Cuando estábamos por el sexto cachorro, notamos que por más que Sol intentó revivirlo con sus lamidas, el cachorrito no reaccionaba. Alguna vez en uno de los capítulos de mi programa favorito “Rescate Animal” miré como en esos casos lo que hay que intentar hacer es ubicar al cachorro hacia abajo y moverlo suavemente para que elimine el líquido que pueda estar impidiendo que respire. Efectivamente hice eso y luego de varios minutos dándole calor con la toalla, el cachorrito reaccionó.

Pasaron la horas y fuimos abuelos de 11 cachorros entre machos y hembras.

Facundo le pusimos al cachorro que revivimos y bueno,  patita a una de ella, Rambo a otro, Cuco, Dante junior y la verdad no me acuerdo más.
FACU
Aquí comienza la historia. Luego de que el veterinario los revisó y nos entregó una lista de cosas por hacer entre esas mantenerlos con una lámpara el día entero, inició la odisea.

Cada mañana, tarde y noche, yo entraba al cuarto donde se encontraba Sol y sus cachorros y luego de ayudarlos a que se amamanten de su madre, uno por uno era alimentado con fórmula en una mamadera para prematuros. Como madre, Sol una perrita maravillosa, ella sabía perfectamente que yo le estaba dando una mano y me lo hacía saber con su mirada.

Por suerte en un inicio quien se encargaba de limpiarlos era ella, hasta que crecieron y ya se imaginaran con 11 cachorros y 3 perros adultos.
Pasaron dos meses y comencé a sufrir ya que sabía que tenía que buscarles un hogar. Lo primero que le dije a mi marido es que me negaba rotundamente a poner un anuncio en el periódico porque quería asegurarme a donde iban a parar. A la final accedí con la condición de que cada persona que llegue a mi casa sería entrevistada minuciosamente para comprobar si serían aptos de llevarse un cachorro. Así fueron desfilando por mi casa varias personas algunos pasaron la prueba pero otros no. Lo único que yo quería era que los cachorros lleguen a un hogar donde los vayan a cuidar, darles mucho amor, que tengan espacio y que no corran riesgo de perderse y así regalé a todos.




Excepto a uno, Facundo. De el no pude despegarme, de alguna manera se creó un vínculo desde que ayudé a revivirlo y ahora es parte de mi manada.

3 comentarios:

  1. la memoria es frágil, viendo las fotos vi que no eran 9 sino 11

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  2. datos curiosos: a uno de los cachorros le pusimos patita porque una mañana que llegué a darles de comer vi que Sol la había pisado y con su uña le destrozó uno de sus mini dedos por lo que tooodas la mañanas y noches tenía que tenerla sobre mí hasta que haga efecto una crema antibiótica

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  3. cuando estábamos en plena adopción, llegaron unas personas a adoptar a uno de ellos y entre las preguntas que les realicé, les pregunté si tenían espacio….Ellos nos dijeron que tenían una terraza donde viviría. Mi marido salto y les dijo que los cachorros estaban en 180 dólares con lo que los señores desistieron de su compra.

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