"Estoy a favor de los derechos de los animales al igual que de los derechos humanos. Es la única manera de ser un humano completo".

- Abraham Lincoln


En algún lugar, bajo la lluvia, siempre habrá un perro abandonado que me impedirá ser feliz.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Bienvenidos al circo de las especies en extinción


Quien no ha querido ir al circo. Saber que el circo se encontraba en la ciudad era motivo de emoción, casi casi como cuando llegaba el Play Land Park a Quito hace muchos años.
Comprar las entradas, el algodón de azúcar y sentarse a la espera de que comience la función nos llenaba de emoción y de pronto ta tan!!! Personas y animales disfrazados de payasos, elefantes, tigres leones, malabaristas, hombre bala, etc. empezaban a desfilar.

Las luces se apagan, nos invadía el silencio, la tensión y comenzaba el show.

Todo parecía muy bonito, veíamos como los adultos aplaudían cuando un mono vestido de payaso le quitaba el banco al otro para que se caiga, escuchábamos las risas de los demás y notábamos que todos ahí se estaban divirtiendo.

Luego era el turno de los tigres o leones, que encerrados en una mega jaula era sometidos a las peticiones de su entrenador, su dios, su amo. Guau! son todos unos expertos pensábamos… como domina a la bestia!





No podían faltar los elefantes que con una alegre música uno a uno realizaban su entrada tomados por la cola…cuanta alegría, los animales son inteligentes! Mira lo que hacen! Con una simple seña uno de ellos se ponía de rodillas mientras que el otro apoyaba sus enormes patas sobre este…



Terminaba el show y cada uno de los espectadores comenzaba a salir, por supuesto satisfechos por lo que habían visto; pero ahí no terminaba la cosa. Si bien nosotros nos íbamos a nuestra casa, los animales regresaban a sus jaulas. Pero de que manera?

Para empezar, los circos no pueden atender las necesidades naturales de los animales. En sus interminables giras – que duran meses- los animales tiene que permanecer encadenados a una de sus patas delanteras y traseras con lo cual lo único que pueden hacer es levantarse o acostarse o arrastrase un poco hacia delante.




Por lo general permanecen sin luz y ventilación, expuestos al frío o al calor mientras inevitablemente se asfixian con el metano de sus propios excrementos.







No es raro que este tipo de cautiverio repleto de privaciones y castigos termine por volver neuróticos a los animales generando conductas tales como movimientos repetitivos o incesantes oscilaciones, vueltas, agitación y mordisqueo de los barrotes, llevándolos a la larga a expresar conductas inesperadamente agresivas.

Ahora bien, el “adiestramiento” o doma, está basado en castigo y recompensa (más castigo que recompensa) en donde lo más común es encontrar varas, estacas con pinchos, látigos y sistemas más modernos como electroshock de bolsillo con poco voltaje, ocultos a la vista del espectador.

Existe un estudio realizado por la RSCPA británica (Real Sociedad Protectora de Animales) en la que se reveló que en más de un 40% de los casos analizados, los grandes felinos se resistían de salir al escenario por lo que había que forzarlos a hacerlo. En este mismo estudio, se reveló que de los 36 elefantes indios y africanos que viajaban en circo por el Reino Unido, 34 habían sido capturados en estado salvaje, pasando bruscamente de ser parte de una familia a la soledad y de encontrarse en libertad a las jaulas y castigos.
No es de sorprenderse si en lugar de vivir 70 años un elefante en su estado natural, se reduce a 15 años en cautiverio.

Que los circos buscan la conservación y educación? Esa es una de las tantas excusas que se utilizan para seguir degradando y aprovechándose de los animales. No porque sea parte de una tradición, se debe aceptar y mantener la miseria de animales que terminan sus vidas detrás de unos barrotes.
De conservacionistas no tienen nada, más bien, son una de las tantas causas en la extinción de especies salvajes. Con respecto a la educación, es verdad, están educando a tener la peor actitud posible despojando a criaturas maravillosas de su dignidad a base de forzarlas a realizar trucos estúpidos y dolorosos.


La verdadera educación viene de casa, debemos enseñar a nuestros hijos a respetar y apreciar a los animales. Enseñarles que ellos al igual que nosotros son parte de una naturaleza y que por ende se merecen el mismo respeto. Solo así lograremos que con el tiempo se pueda ver a estos seres como nuestros iguales. Sí, como nuestros iguales porque si bien son seres “irracionales” que no tiene un lenguaje como nosotros (sin decir con esto que no se comunican y tienen su propio lenguaje) comparten un sistema nervioso con el cual son capaces de sentir (base de la supervivencia) y de sufrir.


 



Los seres humanos luchamos por nuestra libertad, esto implica tener responsabilidades. Ellos son nuestra responsabilidad, no dejemos que desaparezcan


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